
Cómo controlar el calor: Por qué las lámparas infrarrojas genéricas fallan en la investigación y desarrollo de vidrio
Si alguna vez ha intentado usar una lámpara infrarroja estándar para investigaciones relacionadas con el vidrio, sabe bien cuán frustrante puede ser. Esas lámparas distribuyen el calor de manera uniforme por toda la superficie. Y la mayoría de las veces, eso es exactamente lo que no se desea.
Cuando se realizan pruebas relacionadas con transiciones de fase o se busca identificar puntos de estrés en un nuevo material, se necesita un gradiente de temperatura. Es decir, hay zonas donde la temperatura debe ser muy alta y otras donde debe ser más baja.
Diseñando el calor
No nos limitamos a considerar el tamaño de la lámpara; también analizamos cómo se distribuye la energía en la muestra. Al ajustar la distancia entre los filamentos y la potencia de la lámpara, podemos crear “zonas calientes” y “zonas frías”. De esta manera, se puede simular un entorno térmico complejo, sin necesidad de reconstruir todo el equipo cada vez que se cambia la configuración.
Imagínese una lámpara con un centro concentrado y extremos afilados. De esta forma, el calor llega exactamente allí donde se encuentra la muestra, sin que haya riesgo de que los bordes se sobrecalienten y dañen los datos obtenidos.
Velocidad y flexibilidad
Estos radiadores utilizan emisores de ondas cortas. El resultado es que el calor llega al objetivo casi al instante. Esto está muy lejos de esos hornos convectivos lentos, en los cuales uno tiene que esperar a que el aire se caliente. Aquí, se pueden ajustar las temperaturas en cuestión de segundos. Esto hace que todo el proceso sea mucho más rápido.
También ofrecemos mucha flexibilidad en cuanto a la parte eléctrica del sistema. Ya sea que necesite alta tensión para mantener una corriente baja, o baja tensión para mayor seguridad, podemos adaptar el sistema a sus necesidades.
El sacrificio
Pero aquí está la verdad: una alta densidad de potencia no es gratuita. Cuando se concentra tanta potencia en un área pequeña, el filamento sufre mucho estrés. Es necesario asegurarse de que los controladores PID estén bien ajustados. Si la temperatura supera el límite permitido en esas zonas de alta densidad, existe el riesgo de que el filamento se dañe.
Hemos diseñado estos equipos para laboratorios de investigación y desarrollo, donde es más importante poder ajustar las condiciones térmicas según avanza la investigación, en lugar de operar una línea de producción 24/7. Esto permite adaptar el perfil térmico a medida que avanza la investigación.